La motivación cuando nos fijamos una tarea o un objetivo es algo extraño: si somos estrictos acabamos desmotivándonos, pero si no lo somos la frustración termina por hundir nuestros propósitos. La clave suele consistir en tener la suficiente flexibilidad para aceptar que en ocasiones tendremos que saltarnos el plan que nos hemos trazado, pero con la voluntad necesaria para volver a él en cuanto sea posible.

Muchas veces, el problema consiste sencillamente en que nuestra percepción de nuestros esfuerzos no es realista: creemos que llevamos meses con una dieta cuando en realidad han sido solo unos días o, a la inversa, pensamos que nos la hemos saltado mucho más tiempo del que en realidad lo hemos hecho.

Como ayuda para conseguir nuestros objetivos, un calendario puede resultar útil. En el calendario podemos marcar los días que hemos conseguido nuestro objetivo, lo que supone ya de por sí una pequeña gratificación. Además, nos ayudarán a tener una visión global sobre nuestros progresos y nos permitirán fijarnos metas a corto plazo. Esta semana hemos ido dos veces al gimnasio, ¿conseguiremos ir tres veces la que viene? Este mes solo le hemos dedicado un par de mañanas a la tesis, ¿le dedicaremos por lo menos tres el siguiente?

Este calendario concreto tiene cuatro divisiones para cada día, lo que nos permite seguir varios objetivos al mismo tiempo. Basta con rellenar cada día con una cruz o un círculo de color. Para que no olvidemos a qué corresponde cada cosa, en la parte inferior hay una pequeña leyenda.

Para personalizarlo, puedes descargarlo de http://www.antakirasoftware.com//docs/Calendario.odt