Aunque la mayoría de los productos son fáciles de reciclar (los bricks al plástico, las botellas de cerveza al vidrio, los folios al papel), hay productos que me resultan mucho más dudosas. ¿Una bandeja de zanahorias debería ir al plástico o es basura orgánica? ¿Un folio plastificado es papel o es plástico?

Probablemente sería más sencillo si en los productos se incluyese algún tipo de etiqueta de tamaño mínimo con consejos sobre cómo reciclar dicho producto. Incluso podría ser por colores (como los de los recipientes), indicando también cuándo es necesario separar el producto (por ejemplo, las cajas que tienen una “ventana” de plástico).

Dado que la ecología es actualmente un valor en alza, podría ser una buena estrategia comercial para unos grandes almacenes (El Corte Inglés, Mercadona, etc.) que podría acordar este sistema con alguna ONG prestigiosa interesada en este tema y difundirla mediante una campaña publicitaria.