Normalmente, es mucho más fácil saber lo que le hace feliz a uno que a los demás. Por ejemplo, con frecuencia en los cumpleaños un regalo le hace más ilusión al que lo entrega que al que lo recibe. Sin duda, nos cuesta trabajo asimilar que lo que a nosotros nos hace felices no produce el mismo efecto en los demás y, viceversa, tampoco creemos que lo que nosotros detestamos le hará feliz a otro.

Muchas veces, el problema reside en que no es nada fácil ponernos en la piel de otro. Si somos un joven de 27 años, no nos es fácil imaginarnos lo que puede hacer feliz a un caballero de 68 o a ese primo de 13 años.

Pero, ¿y si se creara una red en la que pudiéramos publicar lo que nos hace feliz a nosotros y, al mismo tiempo, consultar lo que les hace feliz a los demás? Por supuesto, el funcionamiento debería ser totalmente anónimo, porque tal vez haya gente a la que le gusta confesar que lo que más ilusión le hace es que le regalen un tanga, una botella de vodka o ese juego infantil que nunca llegamos a tener.

Y, aún más que los objetos materiales como estos, lo interesante sería expresar cuáles son los detalles o experiencias que más ilusión nos hacen. Tal vez queramos que nos reciban con las luces apagadas y la casa iluminada por velas, un fin de semana en un hotel de nuestra propia ciudad o salir a patinar una tarde.

Por supuesto, para que la navegación fuera posible deberían clasificarse los resultados por atributos que no identifiquen personalmente a nadie pero que nos sirvan de ayuda a la hora de buscar un regalo para ese abuelo, cuñada, amigo o tío al que queremos hacer feliz y no sabemos cómo conseguirlo. Por ejemplo, el país, la edad y datos básicos sobre los gustos (aficiones, por ejemplo), podrían ser unos buenos puntos de partida.Los resultados también tendrían que ordenarse por categorías. Por ejemplo, una distinción básica sería entre detalles que cuestan dinero y los que no. También podría haber listas específicas como videojuegos, películas o libros.