Los superhéroes han sido, afortunadamente, el género de acción de moda del siglo XXI tanto en cine como en televisión. El acercamiento humano al superhéroe, que inauguraron las dos primeras entregas de X-men, ha tenido éxito, tal vez como metáfora de una sociedad que busca la individualidad y, a su vez, se siente marginada por ella. Como vuelta de tuerca adicional de esta línea, podría ser interesante crear una serie que mezclase dos líneas temporales: una en el presente y otra en el pasado. El énfasis debería hacerse en la línea del pasado, que podría abarcar una historia desde 1940/50 hasta la actualidad para retratar el tránsito de niño/adolescente a abuelo. La historia actual debería ser mucho más ligera y uno de los misterios de la trama podría ser la relación entre los protagonistas de la actualidad y del pasado, por ejemplo, quién es hijo (o nieto) de quién. En resumen, una mezcla de «Cuéntame» y «Héroes». De hecho, «Héroes» ya recurre con frecuencia al flashback al pasado, pero dichos saltos son bastante deslavazados y poco frecuentes. Desde luego, Estados Unidos se presta más a este tipo de historias, ya que tienen una historia presente menos convulsa. Aquí en España, mezclar en una serie de televisión superpoderes, partisanos, franquismo y la transición democrático desde luego sería novedoso.